viernes, 10 de julio de 2026

Summertime Sadness: Un verano más calmado

¿Has notado que el verano se siente diferente? Esa vibe llena de playa, sol, música y fiesta no se siente en el aire y la gente parece estar súper apagada y en su mundo. Los momentos de euforia de este verano parecen ya haberse esfumado; el Mundial, el Pride e incluso los lanzamientos musicales parece que tuvieron su pico y cayeron muy rápido. ¿Qué le está pasando al verano?

Los días se sienten más largos y eso, en realidad, no es algo raro, siempre se ha sentido así, pero la forma en la que estamos viviendo hace que no sea tan llevadero. Y súmenle los problemas en el mundo: guerras, la extrema derecha regresando e incluso la inseguridad en la ciudad, que es terrible, lo que me hace replantearme los planes de este verano. No le diremos que no a una reunión tranqui o a una fiesta casual, pero este verano parece ser mucho más íntimo e introspectivo de lo que el verano suele ser. Entonces, ¿Qué actividades se pueden hacer este verano? Aquí te va lo que creo que amerita hacer este verano:


1.- Limpieza: Este verano amerita dejar ir cosas que ya no sirven, que han cumplido su ciclo. Una limpieza, desde tu cuarto y tirar tiliches que retienes ahí por recuerdos del pasado, hasta envases o latas que estorben. Pero esa no es la única forma de hacer limpieza: puedes limpiar tus seguidores en redes sociales de gente que ya no te sume, eliminar contactos que ya no necesites e incluso los que ya no formen parte de tu vida, porque es momento de soltar eso que nos está atando.


2.- Leer: Leer para pasar el rato suena a la actividad perfecta esta época. En el parque a mediodía, en tu cama en la noche, en la mañana con café, un libro será la mejor compañía. Y no necesariamente un libro serio o de autoayuda; escoge una novela que te agrade. Las historias nos inspiran y nos hacen resonar. ¿Quién dice que no puedas leer una historia y que te haga reflexionar sobre el rumbo que toma tu vida?


Mis recomendaciones veraniegas son: 'They Both Die at the End', de Adam Silvera, y un clásico, 'El retrato de Dorian Gray', de Oscar Wilde.


3.- Escribir: Un diario, un blog, una carta a tu ex; lo que sientas dentro, plásmalo, desde el papel hasta lo digital. Es momento de decir lo que piensas y sientes, porque estamos en ese momento de conocernos y qué mejor manera de hacerlo que escribiendo, pues te permitirá repensar tus palabras y qué es exactamente lo que le cuentas al mundo. No tienen que ser páginas enteras, aunque si lo son, no está mal, pero a veces hasta los pensamientos más random son lo que nos hace conocernos mejor.


4.- Caminar: Sí, suena básico y cliché, pero no es solo una forma de despejar la mente, sino una alternativa al ejercicio hardcore. Salir a caminar inspira, ver a la gente y pensar en sus historias, encontrar lugares que no conocías e incluso recordar momentos en lugares donde has estado, lo necesario para reconectar este verano.



Claro, hay algo inevitable, hay una tristeza que se siente, como Lana Del Rey, pero no hay que sumirnos en eso y tampoco es algo malo. Tal vez no es un verano alocado y divertido como el verano brat, pero es uno en el que vamos a cambiar y vamos a aprender de nosotros para el momento en que tengamos que alocarnos y darlo todo.


Y tú, ¿sientes la 'Summertime Sadness'?

martes, 7 de julio de 2026

carta a un cabrón 𖡎

Después de reflexionarlo mucho, debo decir que… sí, tengo cosas que decirte.

Una vez tú y yo fuimos especiales; éramos inseparables y nuestra conexión era genuina, pero hoy no es así. Todo ha cambiado y admito tener parte de esa culpa, pero no he sido el único, porque tú puedes justificarte y yo no. Aquí las cosas han cambiado porque tú y yo hemos cambiado.

Ahora que no nos hemos visto en mucho tiempo, la verdad sí tengo curiosidad por saber qué has estado haciendo, pero al mismo tiempo es mejor no saber o mi estabilidad mental se destruiría. Porque, inevitablemente, nos hemos puesto en una competencia invisible en la que cada vez pierdo más yo al querer seguirte ganando. Además, no es correcto; tú tienes tus cosas buenas y yo las mías, pero también tenemos nuestras cosas malas.

Durante mucho tiempo he criticado tu relación sentimental y, la verdad es que ahora, después de lo que he vivido (leí un libro) y reflexionado, creo que estoy celoso. Estoy celoso de su amor y de que no estás solo, de que tienes a alguien, algo que a mí me ha costado mucho encontrar.

No me gusta decir esto, aunque lo termine diciendo mucho: tienes mucho amor a tu alrededor. Odias a tu padre, pero tu hermanito pequeño te adora; odias a tu suegra, pero tu novia te ama.

Estos últimos meses parece que había estado obsesionado contigo y con tu concepto. Quizás digas: “Pobre vato acomplejado”, pero así funciono yo. Tal vez deba decir lo siento, pero hay cosas que debes saber.

Tal vez no eres tan malo como a veces digo, pero también me has hecho daño. Tan solo parece ayer cuando consumí drogas solo por agradarte, o cuando, en mi cama, conmigo borracho, te cogiste a mi amiga y a tu amante secreto en ese momento, sin importarte que yo estaba ahí, mientras ella me agarraba el trasero para variar y yo solo seguía el rollo porque no entendía y estaba muy borracho para pensar. Sin sumarle toda esa carga que pusiste en mí por adelgazar, porque, como tú tenías esa inseguridad, yo también tenía que tenerla. Todas esas veces que me tocabas la panza eran irritantes y estoy cargando con eso.

Vas por ahí creyendo que no le debes nada al mundo, ni una explicación, y está bien. Siempre lo he dicho: lo tienes todo. No por nada, cuando llegué llorando de un club nocturno, le dije todo eso a mi hermana.

Admito que una vez te quise, te amé, y la vez que me confrontaste tuve que bajar mis armas cuando me abrazaste porque no podía. Pero no sé qué va a pasar en los siguientes meses.

Rezo porque no te vea, porque no estoy listo, porque pienso que debemos tomar caminos separados.

Te quiero, pero también tengo que decirte que eres un pinche vato mamador, idiota, pocos huevos y huevón. Has hecho mamadas y te tenía idealizado.

De igual forma, algún día acabará tu relación. No sé qué problemas tengan y no quiero decir que no me interesa, pero también has hecho tus cositas. Más sé que todo va a estar bien. No te deseo nada malo, pero sí deseo que cambies como creo que yo lo estoy haciendo.



— xoxo, ariel

viernes, 3 de julio de 2026

Audífonos de cable y ataduras

 Audífonos de cable y ataduras
La búsqueda de conexiones reales en la música y las relaciones 

Escuchar música se ha vuelto una parte importante en la vida cotidiana de las personas, sobre todo en los más jóvenes (como yo). Caminando por la calle, en el gimnasio, haciendo tarea, en el trabajo y en muchas más actividades, la música se ha vuelto una parte fundamental de nuestras rutinas diarias. Algunos la escuchan a todo volumen sin importarles lo que piensen los demás, mientras que otros, más conscientes, utilizamos audífonos. Unos usan AirPods pequeños y discretos, otros audífonos de casco para una mejor calidad, y hay otros que nos rehusamos al cambio y optamos por unos clásicos audífonos de cable.

¿Has notado que últimamente muchos están optando por esta opción para escuchar música? Y es raro, claro, porque afecta la movilidad, se enredan y a veces parece que la calidad no es tan buena. Y, en realidad, esta decisión va mucho más allá de cómo suena la música; es un statement.

Comencemos con lo básico. Decidir por una opción que es mucho menos práctica y funcional que las nuevas ya nos dice algo. Pareciera solo el rechazo a la modernidad y al progreso, pero más que eso representa una contraposición contra lo que el mercado y el mundo quieren que hagamos y, sobre todo, abraza la tradición en lugar de rechazar el progreso. Rechaza las opciones que buscan practicidad, mas no estilo, porque admitámoslo: se ve muy cool y realza tu outfit.

Hasta ahora parece que la pregunta fue respondida, pero me es inevitable preguntarme: ¿hay otra razón por la que hemos optado por usar audífonos de cable otra vez?

Tal vez estemos demasiado hartos de los AirPods porque realmente no representan una conexión real. Es decir, sí, se conectan a través de Bluetooth y logras escuchar tu canción favorita con la mayor calidad posible, pero ¿realmente está conectado? Contrario a los audífonos de cable, que conectan directo a la fuente de sonido y dan una sensación de una conexión más real. ¿Será el regreso de los audífonos de cable a ser tendencia un indicador de que estamos buscando conexiones más reales o, al menos, que lo parezcan?

Le pregunté a algunas personas por qué usan audífonos de cable y esto me respondieron:


"Porque me enfadaba que los inalámbricos los tenía que cargar y se me olvidaba seguido, además son caros y se me caían y los perdía fácilmente."


 - Amanda 


"Pues bueno, creo que hay un tiempo y un lugar para ambos. Tipo, si vas a correr y así, pues tal vez necesitas los inalámbricos, pero casi siempre preferiré los de cable porque me parecen mejor calidad, mejor comodidad en mi oído y a veces es necesario. ¿Crees que tiene que ver con el aurafarming?"


- Julia


"La edad. Hahahahahahaha. Que ya venían con mis otros teléfonos y para no comprar más, pues los uso. Hahahaha."


- Yunuen


"Q tengo los dos. Pues es q se escucha mejor el micrófono tmb para hablar por teléfono."


- Nuro


Y bueno, creo que hay un punto en común. Las personas parecen escoger esta opción porque es mucho más viable y eficaz antes que preferir la modernidad, lo cual me parece admirable. Al mismo tiempo, creo que impone cierto estilo y moda a quien los utiliza porque se convierte en un accesorio más que, la verdad, sí puede realzar tu outfit de la ocasión.

Pero no puedo evitar pensar que esto dice más de nuestra filosofía de vida, aunque sea una simple elección sobre cómo escuchamos música.

Estamos usando audífonos de cable porque es más sencillo, porque parecen de mejor calidad y porque dan mejor estilo. Y tal vez estemos buscando lo mismo en la vida ahora: comodidad y estilo.

Y lo mismo se transporta a las relaciones. Queremos conexiones mucho más reales, aunque puedan llegar a atarnos, porque claro, puedes escuchar música desde un dispositivo Bluetooth y se escuchará perfecto, pero no te sientes cerca de ello. Y lo mismo pasa en las relaciones. Tal vez nos sentimos tan distantes que recurrimos a acercarnos más a través de cables, cualesquiera que sean.

¿Acaso lo estoy sobrepensando mucho?



Anyway, usar audífonos de cable es cool. Hasta Jacob Elordi los usa. Creo que es una de las mejores modas de este año.

¿Tú la usas? Y si la usas, ¿crees que tiene que ver con tu mundo alrededor y cómo percibes las relaciones o es simplemente comodidad y performeo?

Sigamos escuchando música y viviendo.


— Ariel


Si te interesa, puedes leer este artículo en mi Substack: 

miércoles, 1 de julio de 2026

Mundial 2026 (poema) ꩜ .ᐟ

Pareciera que Dios le quitó a todos su suerte y se la dio a la selección.

Pues ni tú ni nadie puede sostener el sexo ni el amor.

Y mientras todos gritaban, Yo solo sentía que me ahogaba. 

Porque todos ganan menos yo. 

Más no importa, mientras metan gol.

Cool después de los 20

Cool después de los 20

Se dice que se puede ser cool y divertido a cualquier edad, que todo depende de tu actitud y de cómo te muestres ante la vida, pero ¿será verdad esto o es una mentira más que nos repetimos para no aceptar la cruda realidad? Hemos crecido.

Ya sé, suena extraño viniendo de alguien como yo, que realmente apenas va a cumplir 21 el próximo octubre (por si les interesa) y que parece que relativamente está en su punto más alto, y eso es justo lo que me he estado cuestionando últimamente.

La mayoría de los seres humanos anhelamos llegar a ese estado de lo que significa ser cool, porque inevitablemente viene con una consecuencia que es lo que todos más deseamos pero, claro, a casi nadie le gusta admitir: sí, hablo de la aprobación social. Si no me creen, no solo lo digo yo, también Maslow; es una necesidad. Por lo que constantemente buscamos alcanzar este estado a través de cosas como nuestra forma de vestir, hablar e interactuar en sociedad. Es claro que todos utilizamos una máscara frente a los demás, pero pocos logran que esa máscara sea un ejemplo a seguir. Pocos logran convertirse en un modelo a seguir para un grupo de personas, algunos lo logran para el mundo entero y algunos ni siquiera lo lograrán nunca.

Pero llega un punto en que te cuestionas si aún puedes alcanzar este estado, como lo hice yo. ¿Y por qué lo hice? Bueno, durante estos días que he salido he tenido demasiados sentimientos encontrados. Salí a la plaza creyendo que mi outfit era lo suficientemente adecuado para parecer alguien cool, hasta que vi a personas mucho más jóvenes que yo vestir de una manera tan increíble que me hicieron aspirar a eso (y también me hizo pensar que debo renovar mi guardarropa).

Y es que, claro, llega un punto en el que poco a poco comienzas a no conocer la música que está de moda, a no entender el slang que están utilizando y pronto a no pertenecer en ningún lado. Tal parece que eso me está pasando, y eso me hizo preguntarme: ¿a qué edad deja de ser uno cool? ¿Ese proceso comienza después de los 20?

Le pregunté a varias personas qué creían sobre el concepto de ser "cool" y si terminaba después de los 20, y esto fue lo que me respondieron:

"Depende de la personalidad, de tu estilo de vida y actitud. Además, vestirse bien, ya sea a tu propio estilo, es fundamental porque te hace cool llevar un buen outfit.

Yo diría que va a depender del comportamiento e impacto que quieras causar, ya que hay personas que aún a sus 70 se ven bien, tienen personalidad propia, buen estilo y son modernas (viejit@s en TikTok que suben sus outfits, make up o videos de su estilo de vida aún muy pleno).

Hay gente que, por otra parte, ve ridículo que sigan teniendo una personalidad diferente. Va a depender de la mentalidad que tengan las personas y de cómo te proyectes. La gente deja de ser cool por diversos factores, entre ellos las responsabilidades y el estilo de vida." 


- Villada 


"Creo que va cambiando el concepto conforme uno va creciendo.

A mis 20 años ser cool era pertenecer a un grupo de amigos, sobresalir en la escuela, salir de fiesta, estar en los eventos sociales más cotizados, vestirme a la moda, hacer muchos amigos y conocidos (era muy sociable).

Y ahora eso no cobra sentido a mi edad, en esta etapa.

Ser cool ahora para mí es tener un ingreso estable, ser empresaria. No siento la necesidad de hablarle a todo el mundo ni me molesta que no me hablen. Para mí está cool ser de izquierda, dejar de lado el querer fingir ser de una ideología que no soy y para la que ni me educaron para pertenecer.

Ser cool es haber comprendido el valor de la familia, que en realidad es lo único que al final vas a tener, con lo que puedes contar. Ser cool es ser feminista, descentralizar mis decisiones con respecto a lo que otros hombres quieren o buscan. No pensar que mi meta en la vida es casarme, tener pareja e hijos. Ser cool es vivir libre.

Básicamente ya no pienso en gustar o agradar a nadie más que a mí. Y eso para la sociedad no es cool, porque no agrada, sobre todo, que las mujeres ya no queramos complacer un sistema como el que domina.

Yo suelo incomodar bastante, pero antes me afectaba mucho. Ahora ya no. Esa adrenalina y efervescencia social desapareció y me parece adecuado.

No sé si yo sea un role model, pero en su momento, cuando estaba tratando nuevamente de encontrar un camino que me diera paz (porque así son las etapas de la vida, uno va cambiando y tiene que encontrar nuevas formas con las cuales identificarse), sí tuve mucha influencia de mujeres líderes y deconstruidas, empezando por las de mi casa.

En resumen, cuando me preguntas de qué creo que dependa el ser cool a cierta edad, la respuesta sería que no importa ser cool; importa ser libre, importa tu paz y lo que tú decidas con respecto a ello sin afectar al colectivo."


- Yunuen


Creo que es una pregunta con muchos matices.

Mi respuesta corta es: no, después de los 20 no dejas de poder ser cool.

Mi respuesta larga es: no, pero sí.

Yo creo que mientras más creces es más complicado ser cool por una razón: tu personalidad, tu estilo y lo que te gusta ya están muy definidos. Claro que pueden cambiar o evolucionar, pero difícilmente será un cambio muy drástico.

Siento que antes de los 20, o incluso en tus 21 o 22, todavía puedes experimentar más porque justamente estás buscando aprobación de las demás personas. Y entonces es ahí cuando aparece esta búsqueda de ser cool.

Pero también siento que lo cool es contextual. Hay personas que se adaptan muy fácil a las cosas y adoptan rápidamente lo que está en tendencia, entonces pueden parecer cool porque incorporan lo que en ese momento es considerado cool.

Aunque también puede ser cool aquello que es transgresor y completamente diferente al estándar.

Por eso siento que depende de lo que la sociedad denomine cool en ese momento. Las cosas son cíclicas. Hay momentos en los que ser cool es ser muy conservador y otros en los que ser cool es ser muy liberal. Cuando todo el mundo se mueve hacia un lado, lo cool muchas veces termina siendo lo contrario.

Entonces hay personas cuya personalidad coincide con lo que en ese momento se considera cool y otras que no.

Por eso creo que es complicado ser cool después de los 20, pero si lo logras es porque tu personalidad encaja con lo que la sociedad considera cool en esa etapa, no porque hayas cambiado completamente.

También siento que hay personas que fueron cool antes de los 20 y, conforme avanza el tiempo, la época y la sociedad cambian. Ya no necesariamente siguen siendo cool, pero alcanzaron ese estatus y la gente sigue tratándolas como si lo fueran porque alguna vez lo fueron." 


- Alex Vanny


Tras esto, creo que he llegado a una conclusión, y es que no sé si se pueda ser cool después de los 20. Es decir, creo que puedes ser una persona increíble, pero no encajar en lo que es ser cool.

Porque hay una verdad: sí, el ser cool cambia constantemente con las tendencias y las modas a lo largo del tiempo. Y claro, puedes aprenderte las canciones que suenan y vestirte como marca la sociedad en ese momento, pero nada de eso se va a sostener si no hay una base: tu personalidad.

Buscar constantemente esto va a hacer que, de fondo, en tu núcleo, en realidad no seas interesante.



Hay ejemplos que me motivan a pensar que sí se puede ser cool después de los 20 y que no necesariamente siguen tendencias. Claro, todos seguimos ciertos cánones, pero me parece que hay cierta originalidad en ellos. Charli XCX, Rachel Sennott e incluso gente mayor que ni siquiera es famosa me ha demostrado que ese ciclo de ser original, alocado y sentirte pertenecido no se acaba por una edad.

Sí, la juventud es hermosa, pero que evolucionemos también lo es. Veámoslo de este modo: la fiesta tiene que acabar en algún punto o se torna aburrida.

¿Ustedes qué creen?


— Ariel

Si te interesa, puedes leer este artículo en mi Substack: https://open.substack.com/pub/harryhell/p/cool-despues-de-los-20?r=8mor1t&utm_campaign=post-expanded-share&utm_medium=post%20viewer


¿Quién soy?

¿Quién soy?   Al crear este blog me he enfrentado a dos cosas: la necesidad de presentarme y a la pregunta que nos atormenta a cada uno toda...