jueves, 11 de diciembre de 2025

Escuché la terapia de mi hermana :p

 Escuché la terapia de mi hermana

En este mundo tan cruel en el que vivimos, desprendernos de la terapia se ha vuelto algo muy complicado; es casi una necesidad básica... o eso creo. Todos alguna vez hemos tomado terapia, abriéndonos ante un desconocido que nos promete solucionar nuestros problemas emocionales a través de la escucha. Y es divertido, porque puedes sentirte como alguna celebridad en una entrevista, pero, ¿alguna vez has escuchado la sesión de terapia de alguien más? Pues yo sí, y fue la de mi hermana.

Mi hermana, como yo, acostumbrada a la vida sola y plena en la que podíamos estar en cualquier parte del depa y nadie podía escucharnos, decidió tomar su terapia a puerta abierta, sin pensar que yo llegaría temprano a casa esa tarde. Al inicio no presté atención a las voces, pues yo entré a la casa cantando y pensando en lo que había pasado en mi ajetreado día... hasta que comienzo a relajarme en mi cuarto y fue cuando mi cerebro decidió escuchar la conversación que tenía mi hermana con su terapeuta a través de una videollamada. 

Mi primer pensamiento fue "oh fuck, qué verga, ¿en serio estoy escuchando esto?". Sentía una mezcla de incomodidad y curiosidad. Claro, no era moralmente correcto, pero, vamos, era chismecito gratis. Afortunadamente el tema de la sesión no era algo muy hardcore, pero curiosamente logró derribar mi estabilidad emocional, pues estaba hablando de las expectativas que tienen nuestros padres respecto a nosotros que aunque era muy obvio que se refería a las expectativas que tenían de ella, era inevitable no pensar en cuántas cosas hago o no hago en función de la aprobación y el amor de mis progenitores.  

¿Cómo era posible que algo que era tan personal para ella logrará conectar conmigo? Todavía hoy me lo sigo preguntando. Al acabar de escuchar la sesión, decidí guardarlo y no contarlo. Fui empático por un momento y pensé: "no me gustaría que supieran lo que hablo con mi terapeuta". 

Hasta que, como siempre, ocurrió una discusión dramática entre mi familia y yo. Discutí con mi madre respecto a algo tan tonto pero significativo como la ropa y el estilo que uso, a lo que mi hermana me llamó exagerado ante la situación. Y como persona malévola e incorrecta, usé su terapia como argumento contra ella, ya que me había molestado lo poco empática que estaba siendo conmigo. En ese momento, sentí un bajón en el cuerpo. Sabía que había hecho mal, que había sido un monstruo, y quería remediarlo, pero seguíamos discutiendo y las emociones negativas crecían, poniéndome en un gran dilema en el que no sabía que hacer. 

Hasta el día de hoy no he logrado pedir una disculpa. Soy una mierda de persona. Pero hoy que estaba apunto de empezar a escuchar su sesión otra vez, decidí no hacerlo, debía hacer lo correcto. ¿Y qué hice? Me puse mis audífonos y escapé del mundo, así yo respeto su privacidad y ella puede abrirse sin inhibiciones ante su terapeuta. 


¿Te atreverías a escuchar la sesión de terapia de alguien más?

- XOXO, Harryhell

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