viernes, 6 de febrero de 2026

La Armadura

 La Armadura

En la vida, todos hemos tenido que adoptar un mecanismo de defensa para sobrevivir a la jungla de animales salvajes y hambrientos por criticar cada parte de ti que pueda ser incorrecta o vergonzosa, y más cuando esos animales comienzan su etapa de adultez temprana o van casi saliendo de ella, y lo único que quieren es un poco de carroña.

Algunos utilizan la ropa como armadura, otros maquillaje, e incluso cosas intangibles como el humor o la seudo inteligencia barata que peca de arrogancia y pretensión. Y te preguntarás: ¿cuál es la mía? El cabello, y ahora lo he perdido.

Seguro también te preguntas cómo es la vida sin cabello y, bueno, hay varias cosas buenas y malas: sales de bañarte sin sensación de pelo mojado, lo que es increíble; despiertas sin cabello alborotado y sientes un peso menos al no tener cabello cayéndose a tu cara todo el tiempo. ¿Genial, verdad? Pero nadie ve la puta realidad.

La primera vez, al verme tras mi peluquero de confianza realizar el corte, fue un gran shock. No podía reconocerme: ¿quién era aquel que veía en el espejo con el pelo tan corto y puntiagudo? (Odio el pelo lacio corto que parece espinas; sorry si ofendo a alguien, no es personal). Al inicio no podía creerlo y me sentía despersonalizado, como si me hubieran quitado algo de mi personalidad. Luego tomé una decisión consciente: utilizar una armadura provisional, una gorra, y la usé un tiempo para salir a la calle. Funciona perfecto, pero claro, pensé dentro de mí: no puedo ocultarme tras una gorra toda la vida; en algún punto verán que estoy pelón. Y así lo hice, me deshice de la gorra, y es aquí donde vienen las contras de este corte.

Tras días ocultándome, salí a la calle así y es algo raro: la gente no te ve como un ser humano, hay miradas que juzgan todo el tiempo y parece que se preguntan: Omg, ¿de qué manicomio escapó? Y claro que me hace sentir mal, pero lo peor viene cuando ni la gente cercana a ti puede verte como un ser humano, como una persona con sentimientos. Mis amigos me ven raro, no me toman en serio y parece como si me hubiera convertido en un enfermo mental, lo cual me entristece. La gente ya no me ve con amor ni belleza (aunque no sé si la tenía) y me lastima hasta el alma.

Es entonces que no pude evitar preguntarme: ¿era el cabello mi personalidad y lo que me hacía yo, y ahora estoy vacío? ¿Es que mis amigos no pueden quererme si no tengo cabello? No tengo respuesta a ninguna de las dos aún, mas lo que sé es que estoy firme a lo que pienso: no puedo ocultarme toda la vida tras gorros o bandanas, y fue algo valiente lo que hice. Además, yo creo que me veo bien, así que para esa gente del salón que me vio llegar pelón y pensó: "qué pedo con este wey", solo les diré algo:

Fuck u


No olvides contarme: ¿cuál crees que sea tu armadura?

Pd: Si te preguntas ¿porqué lo hice? solo quería sacar la cartilla militar :p

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