Después de reflexionarlo mucho, debo decir que… sí, tengo cosas que decirte.
Una vez tú y yo fuimos especiales; éramos inseparables y nuestra conexión era genuina, pero hoy no es así. Todo ha cambiado y admito tener parte de esa culpa, pero no he sido el único, porque tú puedes justificarte y yo no. Aquí las cosas han cambiado porque tú y yo hemos cambiado.
Ahora que no nos hemos visto en mucho tiempo, la verdad sí tengo curiosidad por saber qué has estado haciendo, pero al mismo tiempo es mejor no saber o mi estabilidad mental se destruiría. Porque, inevitablemente, nos hemos puesto en una competencia invisible en la que cada vez pierdo más yo al querer seguirte ganando. Además, no es correcto; tú tienes tus cosas buenas y yo las mías, pero también tenemos nuestras cosas malas.
Durante mucho tiempo he criticado tu relación sentimental y, la verdad es que ahora, después de lo que he vivido (leí un libro) y reflexionado, creo que estoy celoso. Estoy celoso de su amor y de que no estás solo, de que tienes a alguien, algo que a mí me ha costado mucho encontrar.
No me gusta decir esto, aunque lo termine diciendo mucho: tienes mucho amor a tu alrededor. Odias a tu padre, pero tu hermanito pequeño te adora; odias a tu suegra, pero tu novia te ama.
Estos últimos meses parece que había estado obsesionado contigo y con tu concepto. Quizás digas: “Pobre vato acomplejado”, pero así funciono yo. Tal vez deba decir lo siento, pero hay cosas que debes saber.
Tal vez no eres tan malo como a veces digo, pero también me has hecho daño. Tan solo parece ayer cuando consumí drogas solo por agradarte, o cuando, en mi cama, conmigo borracho, te cogiste a mi amiga y a tu amante secreto en ese momento, sin importarte que yo estaba ahí, mientras ella me agarraba el trasero para variar y yo solo seguía el rollo porque no entendía y estaba muy borracho para pensar. Sin sumarle toda esa carga que pusiste en mí por adelgazar, porque, como tú tenías esa inseguridad, yo también tenía que tenerla. Todas esas veces que me tocabas la panza eran irritantes y estoy cargando con eso.
Vas por ahí creyendo que no le debes nada al mundo, ni una explicación, y está bien. Siempre lo he dicho: lo tienes todo. No por nada, cuando llegué llorando de un club nocturno, le dije todo eso a mi hermana.
Admito que una vez te quise, te amé, y la vez que me confrontaste tuve que bajar mis armas cuando me abrazaste porque no podía. Pero no sé qué va a pasar en los siguientes meses.
Rezo porque no te vea, porque no estoy listo, porque pienso que debemos tomar caminos separados.
Te quiero, pero también tengo que decirte que eres un pinche vato mamador, idiota, pocos huevos y huevón. Has hecho mamadas y te tenía idealizado.
De igual forma, algún día acabará tu relación. No sé qué problemas tengan y no quiero decir que no me interesa, pero también has hecho tus cositas. Más sé que todo va a estar bien. No te deseo nada malo, pero sí deseo que cambies como creo que yo lo estoy haciendo.
— xoxo, ariel
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